Andrew Christian acaba de anunciar su retirada del mundo del diseño de ropa interior, bañadores y moda para hombre y un trocito de nuestro corazón se ha quedado helado para siempre. En Belfusto, como en Buketo y anteriormente en Underhunks, hemos sido compañeros de viaje del diseñador californiano desde 2008 y nos resulta imposible no sentir una mezcla de lástima y agradecimiento sincero hacia una de las carreras más exitosas en la moda íntima masculina del siglo XXI.
Fuente de inspiración cuando no copia descarada para otras marcas mucho más mediocres y aburridas de ropa interior masculina, Andrew Christian deja huella después de haber comandado exitosamente una carrera marcada por la innovación y la producción masiva de moda íntima para hombre con diseños originales.
Hoy es día de fiesta en algunas oficinas y talleres grises donde los calzoncillos Andrew Christian cuelgan como patrones para ser copiados sin pudor alguno. Pero no hay fiesta para nosotros, sus compañeros y amigos, ya que sabemos que esta decisión marcará un antes y un después en el universo de la ropa interior masculina.
Esperando que esas oficinas y talleres inundados de polvo y envidia echen el cierre lo antes posible, os transcribimos la carta de despedida de Andrew Christian traducida al español:
El final de una era: Andrew Christian se despide
«Después de más de 25 años, mis manos pronto dejarán de manejar la aguja que me ha guiado a lo largo de esta vocación. Mis últimas palabras como diseñador no se pronunciarán en voz alta, sino que quedarán cosidas en Bespoke—Otoño/Invierno 2025, mi última colección.
Empecé este viaje con las heridas de mi infancia aún frescas: crecer siendo gay en las viviendas sociales de Fresno significó aprender a soportar insultos racistas y homófobos, como «beaner» y «faggot», antes de saber enhebrar una aguja correctamente. A los 18 años escapé a Los Ángeles, cambiando un tipo de dificultad por otro ya que me encontré solo en un garaje reformado (lo único que podía permitirme) con nada más que terror y esperanza entrelazados. Mi cuaderno de bocetos era mi único compañero, mi armadura contra la soledad. La moda no era solo una aspiración, era mi supervivencia. Se convirtió en mi santuario, mi declaración de existencia gay. Cada puntada era un latido; cada prenda, no solo una parte de mi historia, sino mi salida del armario. Durante más de un cuarto de siglo, he puesto mi alma en este oficio, creando no solo ropa, sino refugios sagrados donde mi familia LGBTQ pudiera ser visible y sentirse valorada y hermosa.
Como niño que encontró un refugio en las costuras que cosía cuando el mundo no me ofrecía ningún otro, nunca imaginé el extraordinario viaje en el que me embarcaría gracias a este arte. Hoy, al anunciar mi retiro, siento una mezcla de emociones: orgullo por lo que hemos creado juntos, emoción por lo que vendrá y, sí, un tierno dolor al prepararme para esta transición. Mi gratitud es profunda y Bespoke será mi última carta de amor para vosotros. Honrará el intercambio sagrado e íntimo entre el diseñador y el usuario: cada dobladillo, cada costura, llevará la profundidad de la memoria histórica, la alegría de la creación y la belleza agridulce de este adiós.
Me he susurrado este momento a mí mismo durante años, preguntándome cómo me sentiría. Ahora que ha llegado, me siento vulnerable más allá de lo imaginable. Este es el hilo más difícil que he tenido que cortar. Debo recordarme a menudo que esto no es un final, sino una transformación. Me he dado cuenta de que la creatividad no se retira, simplemente encuentra nuevas formas de expresarse. Aunque este trabajo de costura en particular llegue a su hermoso punto final, el tejido de mi vida sigue desarrollándose en nuevas y emocionantes direcciones.
A los jóvenes soñadores queer que se aferran a sus cuadernos de bocetos en rincones de habitaciones que no están hechas para vosotros: os veo. Puede que ahora os tiemblen las manos, pero algún día darán forma al mundo. Esa diferencia que hoy os hace sentir solos se convertirá en vuestra mayor fortaleza, en vuestra firma en todo lo que creéis. Confiad en vuestro instinto, incluso cuando el camino parezca imposible. Tomad el terror y la esperanza que todos llevamos en nuestra juventud y cosidlos para crear algo impresionante.
Me alejo de la pasarela llevando conmigo toda la belleza y la sabiduría que este viaje me ha dado. Lo que comenzó como puntadas de supervivencia se ha convertido en un legado de amor y, mientras doblo las telas de esta carrera, mi espíritu sigue comprometido con crear espejos donde lo invisible pueda finalmente reconocerse en su propia belleza.
A todas las almas que me confiaron su vulnerabilidad, que me permitieron vestir no solo sus cuerpos, sino también sus verdades: vuestra fe en mis manos ha sido el hilo que ha tejido todo lo significativo que he creado. Con alegría en mi corazón y eterna gratitud, os doy las gracias por permitirme formar parte de vuestro viaje hacia la autenticidad.
Con inquietud y paz, recojo los últimos hilos de esta última colección, una última y preciosa oportunidad de envolveros en el amor que me habéis dado todos estos años, antes de dar el paso hacia el hermoso diseño que la vida me depara.»
Desde Belfusto te deseamos lo mejor en tu nueva etapa. Hasta siempre, amigo.




