Comienzas a cumplir años y a la que te descuidas ya cuentas con más de tres décadas a tus espaldas. Tu piel empieza a notar el paso del tiempo y aquella luminosidad y vigor que la caracterizaba languidece. ¡No te preocupes! Te presentamos al que va a ser el mejor amigo de tu rutina diaria de cuidados faciales: el retinol. Un derivado de la vitamina A que se ha convertido en la estrella cosmética del momento. ¿Por qué? Por sus propiedades. Seguro que estás acostumbrado a las bondades de exfoliantes o cremas hidratantes. Ayudan a proporcionarte un rostro espectacular. Pero entonces, ¿para qué sirve el retinol? , ¿por qué es necesario que lo incorpores en tu día a día? La respuesta te va a sorprender.
Beneficios detallados del retinol
Si bien es cierto que la piel masculina tiene un porcentaje mayor de colágeno y elastina que la de las mujeres, las arrugas y el marcaje de las líneas de expresión acabarán apareciendo igual aunque tarden más en hacerlo. Y ahí es donde entran en juego las propiedades deslumbrantes del retinol:
El retinol activa y potencia la formación de elastina, colágeno y ácido hialurónico aumentando la elasticidad y la firmeza de la piel al tiempo que le proporciona un plus de hidratación natural.
Los activos moleculares de este retinoide de la vitamina A desdibujan las manchas o marcas antiguas de acné y otras afectaciones adolescentes de la piel. Se ha demostrado su eficacia en la reducción de pigmentaciones indeseables o en la casi eliminación total de las manchas solares y, por extensión, de cualquier signo de fotoenvejecimiento. Los efectos de la excesiva exposición a la luz solar se atenúan considerablemente. El retinol crema es una de las opciones más adecuadas para borrar las imperfecciones.
En concentraciones correctas (no todos los cosméticos contienen la misma cantidad de retinol) cataliza la renovación celular y destruye las células muertas de la piel de nuestro rostro. Además, su poder reductor de poros impide de manera directa la producción y acumulación de grasa, esa molesta película aceitosa que se forma en determinadas pieles a medida que avanza el día.
Por qué un contorno de ojos nunca debería faltar en tu neceser
Ni en tu neceser ni en la balda de cosméticos de tu baño. La piel que envuelve a los ojos es muy especial. No es tan gruesa como la del resto de la cara y es más susceptible de ser dañada. Por eso, tenerla hidratada y libre de sustancias tóxicas y oxidativas que puedan perjudicarla es vital. Así que, de entrada, puede ser muy inteligente aplicarle diariamente un contorno de ojos con retinol de calidad contrastada, como el contorno de ojos Intensive Retinol+ de Institut Esthederm, mucho antes de que aparezcan las primeras arrugas. Además, los laboratorios cosméticos de confianza como el Institut Esthederm combinan sus presentaciones de retinol con compuestos como los péptidos biomiméticos que hacen desaparecer las ojeras. O con la cafeína que incide de manera efectiva en cualquier rastro de fatiga.
Por otro lado, es bastante sencillo saber cómo aplicar contorno de ojos. Gradualmente y de forma continuada nos lo pondremos después de haber limpiado y secado completamente la piel. Cogemos una pequeña cantidad con los dedos sin impurezas y la aplicamos en la zona inferior de los ojos dando ligeros masajes desde el centro hacia afuera. Antes de usar cualquier otro producto o lavarnos el rostro de nuevo, conviene esperar unos 30 minutos para que la absorción del retinol sea completa.
Como todo producto que realmente tenga unos beneficios científicamente contrastados, los tratamientos y las aplicaciones con retinol deben ser constantes. Su efecto no es inmediato. No verás cómo se desvanecen tus ojeras en cuestión de minutos. Pero sí que notarás un gran cambio en pocas semanas.







