Las tote bag de tela son omnipresentes. Cada ciudad tiene su batallón de estas bolsas con asas largas de forma rectangular o cuadrada sin cierre superior. En Berlín triunfan las de una famosa librería, en Nueva York las de su semanario más famoso (el New Yorker) y en Londres las de uno de sus museos más visitados. Están en todas partes y generan un vínculo entre las personas que las llevan. Así pues, a su capacidad de personalización (las hay de todos los colores y diseños) se le suma su gran atracción como artículo de regalo. Y por eso, entre otros motivos, han acabado convirtiéndose en el accesorio perfecto.
¿Cuál es el origen de las tote bags?
Hay que retroceder hasta los inicios del siglo XX para vislumbrar el nacimiento de estas irresistibles bolsas. Y tenemos que trasladarnos geográficamente a Inglaterra para ver cómo los trabajadores de su servicio postal fueron los primeros en tener el honor de enfundarse una tote bag tela. A los carteros ingleses se les proporcionaron estas prácticas y versátiles bolsas para poder desarrollar su trabajo de manera más cómoda. De hecho «tote» proviene del inglés antiguo y significa «para llevar». Su uso y popularidad se afianzó en los países del norte de Europa y EE.UU en la década de los 50 y, ya comenzado el siglo XXI, numerosas firmas de alta costura confeccionaron su propia versión elevando a estas bolsas al Olimpo de la moda.
Características de las tote bags de tela
Pocos accesorios son tan transversales y globales como las tote bags. Su uso une a hombres y mujeres y a jóvenes y mayores. Utilizar estas extendidas bolsas de tela para ir a hacer la compra o para acudir a una reunión con amigos es siempre un acierto. No pesan, cabe casi de todo en su interior, son resistentes, confortables y manejables (se pueden llevar en la mano o en el hombro) y están envueltas en un irresistible rollo casual que las convierte en un elemento imprescindible para facilitar las tareas del día a día. Su ligereza y versatilidad fascinan en todo el mundo.
La opción sostenible: adiós al plástico
Mientras el plástico sigue inundando los océanos a pesar de las campañas de concienciación para reducir el uso de los derivados del petróleo, la sostenibilidad y la conciencia ecológica recae en nosotros. Usar tote bags (reutilizables y confeccionadas a partir de material reciclado) es uno de los muchos granos de arena que podemos aportar para parar (o ralentizar) el cambio climático. Algunos estudios cuantifican el impacto de las bolsas de tela recicladas. Por cada tote bag, el planeta se ahorra 1000 bolsas de plástico.
Las tote bags a la conquista de Instagram
Pues sí. Instagram también ha caído rendida al poder seductor de estas bolsas rectangulares. La red social se nutre cada día de infinidad de fotografías subidas por sus usuarios en las que muestran sus tote bags. Y claro, como siempre en Instagram, envolviéndolas en filtros y efectos para multiplicar su capacidad de atracción. Numerosas etiquetas incluyen el concepto «tote» e incluso hay perfiles dedicados en exclusiva a estas bolsas de tela.




