Resulta curioso comprobar como los calzoncillos San Valentín se han ido haciendo un hueco entre el festival de regalos azucarados, eventos gastro-románticos y actuaciones erótico-festivas que protagonizan tan señalada fecha. Y es que regalar ropa interior (ojo, no vale cualquiera) va camino de convertirse en una tradición al más puro estilo «calzoncillos rojos para nochevieja«. Y si no, al tiempo.
Una muestra de como los calzoncillos San Valentín son ya un elemento importantísimo en la liturgia del día de los enamorados es que una marca como Modus Vivendi ha diseñado toda una guía de regalos para celebrar la jornada del amor como se merece. Y aunque no es la primera ni la única, tal vez sí sea la que mejor lo ha hecho hasta la fecha.
Calzoncillos San Valentín: un regalo con mensaje
Regalar o ponerse calzoncillos especiales para San Valentín tiene una connotación distinta a la dar la bienvenida al nuevo año en ropa interior roja. En este caso, y dado el componente sexoafectivo de la celebración, el mensaje trasciende la mera superstición y el simple ritual para convertirse en toda una invitación. Una invitación a tener sexo, obviamente. Por eso, la elección del calzoncillo perfecto para San Valentín es tan importante. Porque es, nada más y nada menos, que el primero de los preámbulos del acto sexi-festivo. Y, como ya sabemos, los inicios son muy importantes porque suelen condicionar (y de qué manera) el desarrollo del evento.
Por tanto, es imprescindible escoger muy bien el calzoncillo para San Valentín de cada año. Tiene que ser especial, preferiblemente de color rojo pasión, diferente al resto y, lo más importante, tiene que dejar bien claras las intenciones de quién lo está llevando. Sin medias tintas.
Por eso, como siempre, lo mejor para acertar y no perder mucho tiempo en búsquedas infinitas e infructuosas, es recurrir a los que saben. Una tienda especializada en ropa interior masculina online con un inmenso catálogo como Buketo siempre es una opción a tener en cuenta.
¡Que viva el amor! (o algo).


