Top 5: las mejores canciones sobre ropa interior

Tendencias

Calzoncillos transparentes Cocksox Mesh

Es una de las grandes novedades para esta primavera (en el hemisferio norte): el lanzamiento de la nueva colección...

Calzoncillos Ergowear MAX XV 2021

La nueva colección de calzoncillos Ergowear MAX XV 2021 es el reflejo perfecto de la apuesta de la marca...

Andrew Christian Invierno 2021

La nueva colección de Andrew Christian Invierno 2021 que agrupa las novedades de enero y febrero es un chute...
Gustavo Forcada
Editor Jefe en Belfusto.com. Soy un disfraz de tigre. Remember, remember, the 5th of November... Safety words: Klaatu Barada Nikto. A veces sueño que tomo un macchiato con Mina en Suiza.

Desde los géiseres islandenses hasta el norte de Inglaterra pasando por la bahía de San Francisco. Entremezclada en los bares gays de Nueva York o en mitad de una cabaña en una granja de caballos en el medio Oeste americano. La ropa interior ha servido de inspiración a un puñado de grupos y compositores que la han elevado a la categoría de la que algunos se empeñan en bajarla: la de la cultura pop. Aquí van las cinco mejores canciones sobre ropa interior según Belfusto. ¡Disfrútalas!

Canciones Ropa Interior Masculina

··5··Underwear (FM Belfast, 2008)

Engarzada en su álbum de debut «How to make friends» (World Champion Records, 2008), «Underwear» de FM Belfast es una bullente conjura contra el aburrimiento envuelta en un colorido celofán de sintetizadores y percusiones. El colectivo islandés capitaneado por Lóa Hlín Hjálmtýsdóttir y Árni Rúnar Hlöðversson nos ofrece un caramelo electropop envenenado con una letanía repetitiva y asfixiante:

We come from a place where we count the days / Until nothing, until nothing, until nothing (over and on) / We are running down the street in our underwear (cause nothing happens). (Venimos de un lugar donde contamos los días / Hasta nada, hasta nada, hasta nada (una y otra vez) / Estamos corriendo por la calle en ropa interior (porque no pasa nada)).

Hastío geográfico y existencial que se gestiona deambulando en ropa interior, al trote, por la calle. ¿La respuesta dadaísta made in Reikiavik al Kalsarikänni? Quizá. ¿El Cabaret Voltaire que vino del frío? Quizá. ¿El ocaso de la sociedad burguesa? Quizá.


··4·· Dirty sneakers and underwear (Emily Wells, 2012)

Un año antes de que Emily Wells enriqueciera la banda sonora de la primera incursión en Hollywood del cineasta Park Chan-Wook, la violinista tejana hiló en «Dirty sneakers and underwear» una sinfonía de artpop estructurada en varias capas melódicas que viran del hip hop al folk con la misma fluidez con la que la amalgama de voces masculinas, que se expanden entre sus casi cinco minutos de duración, se entrecruzan con su voz diamantina.

Capaz de fusionar breakbeats con arreglos orquestales de timbales descorazonadores, la segunda canción de «Mama» (Partisan Records, 2012) funciona como una rapsodia polifónica en cuyos filamentos relumbran ropa interior, zapatillas y pelo sucio (Dirty sneakers and underwear / Lost myself in your dirty hair). Una raigambre de inflexiones sonoras que elevan la ropa interior a un territorio vetado hasta entonces: el de la sutileza formal.


··3·· Groovy Underwear (Pansy Division, 1994)

Verano de 1994. La teoría queer comenzaba a desplegar sus alas argumentales mirando a Foucault y focalizando las identidades estigmatizadas. Una banda de pop punk de San Francisco, Pansy Division, reventó las categorías dominantes y lanzó -como bombas de racimo- sus hilarantes historias de sexo y relaciones homosexuales sobre la heteronormativa escena de las three-chord songs.

«Deflowered» (Lookout! Records, 1994) se llamó el disco con el que el grupo de Jon Ginoli desvirgó prejuicios y «Groovy Underwear» la canción con la que perdimos los miedos. Sus tres minutos y medio de guitarras de alegría contagiosa son una explosión de energía y diversión que, en forma de oda a la ropa interior masculina, encauza todo un catálogo de prendas íntimas en el lecho de las emociones y los deseos que despiertan en nosotros:

Thight brief on your sexy butt (…) / Jockstrap showing off your cheeks (…) / Skimpy little g-string / Hardly a stitch covering that thing (Un calzoncillo ajustado sobre tu trasero sexy (…) / Un suspensorio mostrando tus nalgas (…) / Un tanga de hilo pequeño y escaso / Apenas una puntada cubriendo esa cosa).

El inventario de la pasión. El preludio del éxtasis.


··2·· Underwear (The Magnetic Fields, 1999)

Ni todo el dinero de Tokio podrá comprar su genialidad ni todos los paraguas de Londres pararán la lluvia de talento con las que nos empapa, desde hace ya treinta años, Stephin Merritt. Luciendo orgullosa al principio del tercero de los tres discos del inagotable «69 Love Songs» (Merge, 1999), «Underwear» destila sordidez y lascivia para ofrecernos un jirón de honestidad (binaria) de la buena:

A pretty girl in his underwear / if there’s anything better in this world / who cares (…) A pretty boy in his underwear / if there’s a better reason / to jump for joy / who cares (Una chica guapa en ropa interior / si hay algo mejor en este mundo / a quién le importa (…) Un chico guapo en ropa interior / si hay mejor razón / para saltar de alegría / a quién le importa).

Arremolinada sobre una recurrente base melódica y sobre la estudiada dicción obscena del líder de The Magnetic Fields, «Underwear» mira a André Breton a la cara: La mort, c’est la mort / mais l’amour, c’est l’amour (La muerte, es la muerte / pero el amor, es el amor) y sube al podio de las mejores canciones de amor despojada de cualquier cliché. Hasta Puma sucumbió a sus encantos, en 2009, eligiéndola para el anuncio de las zapatillas Lift de 173 gramos. Los pasos perdidos del querer.


··1·· Underwear (Pulp, 1995)

Lo apunta Owen Hatherley en el recomendable documental «Pulp: vida, muerte y supermercados» (Florian Habicht, 2014): nadie escribe tan bien sobre el sexo como lo hace Jarvis Cocker, el bardo de Sheffield. Y tiene toda la razón. Pero lo que no nos cuenta el autor británico es que el capataz de Pulp es el responsable de una de las canciones más tristes y desarmantes que existen sobre follar. «Underwear» compartió álbum – «Different Class» (Island Records, 1995)- con posiblemente una de las mejores canciones del siglo pasado: «Common People». Por eso, estos cuatro minutos de reflexión devastadora quedarán eclipsados para siempre por el enorme influjo de la gente normal. Pero no nos equivoquemos. El verso central de «Underwear» es una cumbre del desasosiego y la necesidad fisiológica de tener sexo:

And how the hell did you get in here / Semi-naked in somebody else’s room? / I’d give my whole life to see it /Just you / Stood there / Only in your underwear (¿Y cómo coño entraste aquí / Semidesnudo en la habitación de alguien? / Daría mi vida entera por verlo / Simplemente tú / De pie ahí / Solo con tu ropa interior).

Ahora lo sabemos, Jarvis: no hay nada más que hacer.


· Imágenes: Xtremen, Mundo Único

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

También te interesará...

Calzoncillos transparentes Cocksox Mesh

Es una de las grandes novedades para esta primavera (en el hemisferio norte): el lanzamiento de la nueva colección...

Calzoncillos Ergowear MAX XV 2021

La nueva colección de calzoncillos Ergowear MAX XV 2021 es el reflejo perfecto de la apuesta de la marca...

Andrew Christian Invierno 2021

La nueva colección de Andrew Christian Invierno 2021 que agrupa las novedades de enero y febrero es un chute...
- Publicidad -

ÚLTIMOS ARTÍCULOS